Entre los años 1992 y 1994, el profesor y artista plástico César López Osornio, desarrolló en España la muestra "Confluencias", la primer que reunía a artistas latinoamericanos residentes en Europa, en exilios voluntarios o forzosos.


El interés y éxito suscitado por esta exposición hizo retomar una idea surgida en 1978 en el Primer Encuentro de Artistas Plásticos y Críticos Iberoamericanos, desarrollado en Caracas, Venezuela. Allí, varios artistas plásticos reconocieron que en cierto modo el arte latinoamericano carecía de un auténtico museo, que nucleara y mostrara con idoneidad al mundo su producción, sin estar supeditado a las principales capitales del mundo.


Frente a esta idea, todos los artistas de la muestra "Confluencias" aceptaron donar sus obras para la concreción del tan ansiado museo. La posibilidad de trasladar ese importante patrimonio pictórico a la Argentina, decidió a su organizador a concretar el sueño de organizar un espacio dedicado al arte contemporáneo en La Plata.


Para esa decisión convergieron los aportes de personalidades de la ciudad como el arquitecto Daniel Almeida Curt, el consenso general del Consejo Deliberante y la comunidad artística quien vislumbraron la oportunidad de conformar un museo de arte latinoamericano en el edificio del Pasaje Dardo Rocha.


A través de López Osornio se concretó la donación del Patrimonio para el MACLA, que fue requerido a los artistas de trayectoria más extensa, quienes se transformaron en cofundadores del mismo.


Finalmente el 10 de septiembre de 1999 se realizó la inauguración del museo. Actualmente el patrimonio del MACLA está compuesto por alrededor de unas 600 obras.