| |

|
|

(volver
a exposiciones anteriores)
Grupo Escombros en el MACLA
22 octubre – 21 noviembre
El Grupo Escombros, presenta fotografías, afiches, videos, objetos
e instalaciones en las salas 3, 4 y 5 del MACLA, con entrada gratuita.
Integrado actualmente por los artistas José Altuna, Claudio Castro,
Horacio D´Alessandro, David Edward, Adriana Fayad, Luis Pazos y
Héctor Puppo, el Grupo Escombros nace en 1988 como metáfora
de un país que se desintegraba luego de una feroz dictadura militar
y la hiperinflación.

La realización de la mayoría de sus obras al aire libre
los ha determinado como un grupo de arte público. Sus producciones
se han emplazado en una calle, una plaza, una fábrica abandonada,
una cava, un arroyo urbano, siempre expresando la realidad sociopolítica
que el país vive en ese momento.
Esta libertad de pensamiento se manifestó en instalaciones, murales,
objetos, afiches, poemas, manifiestos, grabados, charlas, Net Art y arte
correo, entre otros.
Estas obras son creadas por Escombros en interacción con el público,
quienes de esta manera se convierte en coautores de las mismas.

Desde su conformación, el grupo se presenta como Escombros y no
con los nombres individuales de sus integrantes quienes tienen antecedentes
en el mundo del arte. Como artistas individuales fueron cofundadores del
Movimiento Diagonal Cero creado por Antonio Vigo (1968), participaron
en los happenings del Instituto Di Tella (1969), representaron a la Argentina
en la Séptima Bienal de París (1971), integraron el Grupo
de los 13 del CAYC (1972) con el que ganaron la XIV Bienal de San Pablo,
etc.
Sus últimas exposiciones este año fueron en la Bienal de
Cuenca, Ecuador, Galería Arcimboldo, Centro Cultural Recoleta dentro
de la muestra “Arte y Poesía” y Arte BA.
ESCOMBROS: Artistas de lo que queda
César López Osornio
Director General MACLA
Simbólica y contrariamente a su significado etimológico,
“Escombros” nos dice del incansable hacer de un grupo de poetas
y artistas plásticos transformando la oscuridad de las ruinas en
luz de vida.
Escombros nos muestra el inagotable anhelo del espíritu humano
encarnando el renacer del Ave Fénix, para crear en solidaridad
nuevos horizontes.
Cuando el grito nace de la referencia visual externa, la razón
de ese grito es el alma conmovida. Escombros grita desde la desesperación
silenciosa, dejándonos el testimonio de sus imperdibles escritos,
visuales, no sonoros, que perdurarán mas allá del tiempo.
Como decía Borges “Las palabras son mas fuertes que los mármoles
y los metales”, quedando impresas la eternidad las revelará
en la historia, no las borrarán los vientos.
Escombros, artistas de lo que queda, ejemplo de creatividad y constancia,
performances, denuncias, acciones, convocatorias. Mil hechos que llevan
a pensar, a sentir e intentar vivir de otra forma, humanamente.
Cotidiano esfuerzo para lograr cambiar lo que en la sociedad está
injustamente olvidado, vivir de diferente manera. Para que la vida digna
se expanda en la comunidad toda, sin diferencia de orígenes, credos,
razas e ideologías.
¿Escombros tuvo resonancia en la comunidad?. Si observáramos
bien, sí la tuvo, desde el comienzo en la elite de los acompañantes
de siempre. Solo después de exponer sus obras en espacios que parecieran
estar dominados por grupúsculos habituales, ocurre la “revelación”
y se descubre a este excepcional grupo de trabajo que abarca todas las
manifestaciones que la imaginación pueda albergar. Cada obra lleva
impresa el sello universal donde no hay juego partidista, lo que ocurre
aquí ocurre allá. Sus escritos son inobjetables y sus acciones
el referente válido de todo su accionar y pensar.
Sin estar sujetos a ningún “ismo” van y vienen con
las formas, obedeciendo al imperativo de la referencia social. Cada uno
de sus trabajos tiene un riguroso tratado expresivo: ético, estético
y artístico.
Hoy, ante tanto despropósito formal pregonado por seudo-críticos
esteticistas de la nada y por ignorantes hacedores del barullo, la presencia
de Escombros es un oasis. ¿Las razones?, toda su labor está
inserta en la poética del diario devenir, dejando abiertas las
puertas de la interpretación al perceptor que está ante
ellas. Sabiendo que la respuesta de éste será de acuerdo
a su interior. Pero de algo estoy seguro, no quedará sin conmoverse.
A favor o en contra, esto no importa.
Escombros y sus expresiones están expuestos a diversas interpretaciones.
El tiempo mueve las fichas y éstas verdades no se presentan simultáneamente.
Como el viento, van insertándose en todos los intersticios del
alma, hasta que la revelación ocurre. Como ha sucedido en casi
toda la historia del arte.
Escombros va “calando” del cuerpo al alma y de ésta
al espíritu. Su envolvente creatividad nos inserta en una misteriosa
atmósfera de pesimismo-optimismo, miseria-esperanza, injusticia-justicia,
derrumbe-construcción, olvido-memoria, muerte-vida.
Con Escombros queda impresa en la historia del arte la obra de un grupo
de auténticos creadores, instaurando un lenguaje poético
como manantial en el desierto.
Sus ideas germinales nos señalan, sin determinarnos un camino,
la acción de ir hacia el encuentro del Hombre total con sus angustias,
anhelos y sueños.
|